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Sounds of Silence: un restaurante en Ayers Rockviernes, 21 de noviembre de 2008
El desierto es un entorno parecido al mar, un universo fascinante y misterioso que se resiste a la invasión del hombre, al menos en gran parte.
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La rica gastronomía argentinaviernes, 21 de noviembre de 2008
De las humitas y tamales en el Noroeste al cordero patagónico y los frutos rojos del Sur; de los vinos de Cuyo a los dorados del Litoral o el clásico asado pampeano. Un... Leer más... | 
Brascó en Rosariojueves, 20 de noviembre de 2008
De la mano de Bodegas del Fin del Mundo, Miguel Brascó se presentó con su típica picardía en Rock & Feller's.
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Ahora, el sushi está de moda (en Rosario, digo)jueves, 20 de noviembre de 2008
La gastronomía como parte de la cultura de los pueblos se nutre de los aportes que distintas tradiciones, hacen al acervo general.
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Estudiante de Rosario ganó el Concurso de Alta Cocina Santiago Graffignamiércoles, 19 de noviembre de 2008
El miércoles 24 de Octubre tuvo lugar la gran Final del Concurso Alta Cocina Graffigna en la sede Pilar del Colegio Gato Dumas, culminando así una ardua tarea de los... Leer más... | 
Más estrellas para Tokio en la guía Michelin 2009martes, 18 de noviembre de 2008
Tokio ha aumentado su récord de estrellas concedidas por la guía Michelin en la nueva edición de esta prestigiosa publicación gastronómica francesa,... Leer más... |

La noche de los supermercados: una Super nochemiércoles, 19 de noviembre de 2008
Impresionante, tirando manteca al techo...con todo, la Cámara de Supermercados y Autoservicios tuvo su gran fiesta anual, con un despliegue de artistas y sorteos extraordinarios.... Leer más... | 
Bueno, bonito, barato, mucho, a tiempo y caliente…jueves, 13 de noviembre de 2008
Mi PDV (punto de vista) va desde dos ópticas: he sido gastronómico de profesión por lo cual conozco el ámbito desde el otro lado del mostrador y soy comensal... Leer más... | 
Qué prefieren comer los turistas en Argentinaviernes, 07 de noviembre de 2008
Entre las fuertes atracciones para el turismo internacional, la gastronomía es clave.
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Caipirinhas en Garota de Ipanemajueves, 06 de noviembre de 2008
Al visitar Rio de Janeiro no se puede dejar de ir a este legendario bar, lugar donde nació la canción de Antonio Jobim y Vinicius de Moraes.
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Al calor de los rumoresjueves, 23 de octubre de 2008
El veranito ya empezó en Rosario, y el buen tiempo trae buen humor y excelentes ideas en gastronomía.
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Casa de Vietnam en Argentinasábado, 27 de septiembre de 2008
La Casa de Vietnam es un nuevo espacio dedicado a la cultura, el arte, el diseño textil y la gastronomía vietnamita que nació en Buenos Aires movido por un profundo... Leer más... |
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El cuartito del fondo del restaurante |
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Escrito por CC
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jueves, 22 de noviembre de 2007 |
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Cuántas veces hemos pasado una excelente velada en un restaurante, donde el servicio ha sido impecable, la comida muy buena, hemos estado cómodos en nuestra mesa y la ambientación nos ha parecido un sueño… hasta que caemos a una pesadilla incierta: el baño.
Este sector, a veces tierra de nadie, parece en algunos casos no integrarse al conjunto del espacio gastronómico. Verdaderamente se convierte en el cuartito del fondo, donde en oscuras historias se oculta lo innarrable, lo vergonzoso. Y vergonzoso justamente es ver qué tan bajo ha caído el status de un sanitario. Fuera de la higiene, que a esta altura ni siquiera debería ser motivo de duda o discusión, hay miles de cosas que restan, en vez de sumar una cálida acogida. Hay muchos detalles en los baños que desilusionan a un comensal. El espacio físico (o metros cuadrados usados) es lo primero que percibimos. A veces pensamos que lo ha construído un arquitecto liliputense: todo es diminuto, hecho para personas que se encogen o para contorsionistas. Si queremos cerrar la puerta para tener algo de privacidad (eso en el caso que la puerta cierre bien) deberemos pararnos sobre el inodoro; si queremos trabarla a veces deberemos usar la argucia, haciendo de nuestras piernas o espalda una verdadera barricada para quienes quieran atentar contra nuestro pudor. Claustrofóbico? Mejor no entre si no quiere ser sacado al mejor estilo Whitney Houston en “El Guardaespaldas”, víctima de un desmayo. La tarea de permanecer en estos pequeños bunkers se dificulta para las damas. Cuándo aprenderán que siempre vamos al tocador con la cartera? Nunca. Uno busca un perchero, ganchito o aplique en donde colgarla… Nada. Nos quedan tres opciones: seguir un curso de malabarismo para poder realizar todas las tareas conservando la cartera en la mano, apoyarla en algún vano (ujjjj) a pesar de que puede no estar tan limpio, y la mejor de las tres posibilidades, que es ir al baño con alguna amiga que sea amable y nos tenga la cartera hasta que finalicemos (aquí se descubre el secreto milenario de por qué las mujeres vamos al sanitario en grupo!). Otra ausencia que solemos extrañar es el papel. Parece mentira! Echar de menos a un elemento tan simple y cotidiano! El papel higiénico, quiero recalcar para quienes se ocupan de la higiene de estos lugares, no se autogenera al lado del inodoro. Por más que se deje el tubo de cartón como semilla jamás crecerá. Y hablando de ser higiénicos, el tema de tirar la cadena, apretar el botón o como quiera que la tecnología sea, no es tan fácil como creíamos. Primero pensamos que o debe haber una fuerza sobrenatural que impide que las personas lo hagan (porque, ya advertimos que el inodoro es una suerte de cementerio de papel y otras cosas), y decididos a dar nuestro aporte (un pequeño paso para uno, un gran paso tal vez para este baño olvidado), tomamos coraje y accionamos el sistema. Allí va, allí va…parece al principio, pero comprobamos que no había nada sobrenatural, simplemente no hay agua, el dispositivo no funciona o vaya uno a saber qué. Ya comenzamos la retirada con algo del sabor amargo de la derrota. Pero aún falta el último paso. Ante el hecho consumado, pretendemos lavarnos las manos. Primera comprobación: sí, hay agua (hoy nos sentimos verdaderamente afortunados, los dioses nos acompañan), o no (triste comprobación que nos llevará a la pregunta retórica de ¿y ahora…? ). Escapar, emerger de este submundo irreal es lo que nos queda, huir lejos, lo más posible y rogar por que el resto de la velada no necesitemos regresar. Por suerte aún nos queda la esperanza de una certeza, la de que algunos gastronómicos sí toman verdaderamente en cuenta este lugar y se esmeran porque estemos a gusto en todas las áreas del restaurante. Porque, a fin de cuentas, de eso se tratan los espacios gastronómicos: de sitios para el placer y el disfrute, donde reponer las fuerzas y sentirnos definitivamente cuidados y especialmente mimados. Claudia Caprile para ViaGourmet
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