Brazo de gitano: una receta con pionono

Brazo de gitano 

El brazo de gitano es la receta realizada con pionono más difundida en el mundo que no tiene origen ni historia certeros, pero es reconocida en todas las latitudes.

 

El brazo de gitano es, en esencia, un arrollado de pionono relleno con una pasta dulce a gusto, que generalmente es crema batida con frutas o pastelera. En Argentina se lo denomina como su ingrediente principal, pionono, y es muy popular relleno de dulce de leche (que lo hace más patriota).

Este postre o torta existe en muchos países, ya que el pionono no es más que una fina capa de bizcochuelo (salvo en España, en donde se llama pionono a un pobrazo-de-gitano-1.jpgstre realizado con una base de este fino bizcochuelo relleno y enrollado, cubierto por crema tostada). Mermeladas, dulces, cremas de varios sabores, frutas frescas o confitadas e incluso mousse pueden incluirse en su interior.

El brazo de gitano no tiene un origen cierto, pero cuenta una historia que en España, los caldereros (personas que por oficio arrglaban calderas, cocinas, ollas y otros elementos de hierro, y que en su mayoría eran gitanos) recibían como parte de pago o regalo de los pasteleros los recortes que sobraban de los pasteles del día. Estos recortes se enrollaban y los transportaban sobre sus brazos. El nombre de este postre realizado con  planchas de pionono podría derivar de esta ceremonia.

Lo más cierto es que el aspecto del brazo de gitano es justamente eso: un brazo, y tal vez por el dorado del pionono es que se asociaba al color de piel de los gitanos, bronceados por el sol. Este postre es también conocido como brazo de reina, aunque esta denominación no es muy popular (salvo en Chile).

Para hacer un brazo de gitano no hace falta una receta compleja, bastará con rellenar un pionono con la crema o pasta elegida, enrollarlo y cubrirlo con azúcar impalpable o la misma crema que se utilizó en el relleno. El pionono se realiza de una manera sencilla: se baten 3 huevos con 30 gr de azúcar hasta que quede una preparación esponjosa y casi blanca. Se agrega una cucharada de miel, esencia de vainilla a gusto y 30 gr de harina común tamizada, Se incorpora todo suavemente y se extiende sobre una placa forrada con papel manteca enmantecado, se cuece por 8 a 10 minutos en horno moderado. Cuando se retira del horno se da vuelta para desmoldarlo sobre un paño apenas húmedo o espolvoreado con azúcar y se enrolla (con el lado del papel manteca para afuera) para que se enfríe con esa forma. Rellenar a gusto.