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Platos legendarios circulan humeando entre las mesas sobre clásicos trolleys de
plata. No faltan detalles que rememoran la mejor atención del siglo XIX y todo
rebosa elegancia y tradición. Es el mítico restaurante de la capital
británica: Simpson´s-in-the Strand.
Comer en el Simpson´s es una experiencia extraordinaria. Aquí
sólo sirven comida tradicional inglesa de la más alta calidad.
Es un placer ser recibido, acompañado a la mesa; el momento en que el maître
despliega y coloca la servilleta en la falda del comensal, los carritos o
trolleys originales de plata que circulan cargados de aromas y carnes asadas por
todo el salón…
Una elección tradicional del menú puede incluir como
entrada una clásica sopa de langosta ($48) o seis ostras de roca de las costas
de Dorset ($78); continuando con una carne “From the Carver´s Trolley”; lo ideal
es dejarse atrapar por el “Roast Rib of Scottish Beef”, carne escocesa de roast
beef añejada 28 días y servida con papas asadas, repollo del Savoy, Yorkshire
pudding y salsa de rábano picante de la casa ($144), un plato exquisito e
imperdible.
También sirven entre otros platos tradicionales el “Steak
& Kidney Pie”, carnes de caza o piezas de cordero rostizado. Para el postre
otro clásico: “Simpson´s Treacle Sponge with Vanilla Custard”, una suerte de
esponjosa crema , tarta de vainilla y salsa caliente ($42).
La carta de vinos
incluye una amplia selección de las grandes bodegas y productores de todo el
mundo (hay vinos argentinos, chilenos, españoles y franceses, entre otros). Ir a
Londres y no comer en Simpson´s-in-the Strand, Grand Divan Tavern, significa no
haber estado en Londres. Es un verdadero clásico, y así lo
demuestra su larga historia.
1828. The Grand Cigar
Divan
En 1828, Samuel Reiss abrió The Grand Cigar Divan en el
sitio donde existiera Fountain Tavern, que había sido el hogar de la asociación
literaria Kit Kat. El establecimiento pronto se desarrolló como una
cafetería donde los caballeros fumaban cigarros con su café, leían los
diarios, se trenzaban en discusiones sobre política y jugaban al ajedrez,
siempre sentados en divanes o cómodos sofás. Muchos de estos divanes se
disponían en forma de boxes y todavía se pueden ver hoy.
Las
partidas de ajedrez se jugaban contra otras coffee-houses o cafeterías de la
ciudad, y The Grand Cigar Divan pronto fue reconocido como el hogar de este
juego en Londres. Hoy, uno de los tableros de ajedrez originales de The
Simpson`s se exhibe en el hall de ingreso y además hay siempre un tablero
disponible para cualquier persona que desee jugar.
El primer campeón de
ajedrez del mundo, Sir Howard Staunton, oriundo de Gran Bretaña, fue el
diseñador de las piezas de ajedrez clásicas y fue también quien organizó el
primer torneo internacional de ajedrez, en The Simpson`s, en
1851.
1848. Simpson’s Grand Divan and Tavern
En
1848 el conocido abastecedor de comidas preparadas John Simpson
se asoció con Mr. Reiss. Juntos agrandaron el edificio
y le cambiaron el nombre por el de Simpson’s Grand Divan and
Tavern. Gracias a la alta calidad de las comidas, los vinos y las
cervezas introducidas por Simpson, el restaurante se transformó en un
favorito firme de los epicúreos de Londres y atrajo a muchos famosos de
la época, como William Gladstone, Benjamin Disraeli y Charles Dickens. Simpson
además introdujo la práctica de trasladar las grandes piezas de carne
cocidas en trolleys (carritos) de plata para la hora de la cena, una
costumbre que hoy en día perdura y, de hecho, los trolleys originales todavía
están en servicio.
En 1862 John Simpson vende el restaurante a
Edmund W. Cathie, un “scot” al que se lo conocía como caballero de
“luces y liderazgo” en el mundo de la restauración. Era también un gran
connoisseur de vinos y de cigarros. Contrató como cocinero principal al
británico Thomas Davey, que era quizás el primer autócrata de la cocina. Él
mismo insistió en que todo en el restaurante sea británico e
incluso fue quien decidió quitar la palabra de origen francés “menú” para
substituirla por “price list”.
1904. Simpson´s-in-the Strand,
Grand Divan Tavern
En 1898 Richard
D’Oyly Carte, el hombre cuyo local -The Savoy- se ubicaba detrás,
adquirió Simpson´s. El restaurante fue cerrado en 1903 para una
reforma como parte del bloque este de The Savoy y abierto nuevamente en
1904, tras ser reconstruido enteramente bajo el nombre que
lleva hasta hoy: Simpson's-in-The Strand, Grand Divan Tavern. La
apertura del nuevo Simpson`s fue esperada ansiosamente por los asiduos
concurrentes, quienes se sorprendieron gratamente al encontrar que
aunque la ambientación había cambiado, la comida y el servicio seguía
siendo exactamente igual. De hecho habían conservado a muchos del
personal, incluyendo varios de los carvers (camareros expertos en el servicio de
traslado y trinchado), e incluso, también, a Thomas Davey.
Como en el
siglo anterior, Simpson´s continuó atrayendo a famosos. Varios grandes
novelistas eligieron inmortalizar el restaurante en sus escrituras y
George Bernard Shaw hasta se inmortalizó él mismo en el
Simpson's: una noche de 1917 demostró su gratitud a la
hospitalidad y los buenos vinos recibidos dejando una
inscripción firmada en una de las paredes de la cocina, que se ha
preservado cuidadosamente hasta hoy.
El menú rápidamente se convirtió en
legendario, ofreciendo un plato entre “Diez Pecados Mortales” (diez porciones
abundantes de platos tradicionales para el desayuno) y el “Gran Desayuno
Británico” (con siete platos diferentes); además de alternativas a la carta. A
su vez, la incorporación en 1999 de un nuevo Cocktail Lounge de estilo art decó,
Knight´s Bar, ha tenido un gran éxito para encuentros informales, ofreciendo una
amplia gama de cocktails clásicos y de autor junto a un menú de especialidades
estacionales.
Cada tarde, un pianista toca en el Grand Divan mientras los
clásicos trolleys cargados de humeantes piezas de roast beef y otras carnes
asadas ruedan por los salones del Simpson´s; el restaurante más tradicional y
legendario de la capital británica.
Augusto Saracco
para Viagourmet.com
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