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Las elecciones de los vinos que uno toma suelen estar condicionadas por variables muy diversas. Muchas veces, el grado de conocimiento que se posea en materia enófila nos hace mantener actitudes que intentan evitar el error en este sentido, sobre todo cuando la adquisición de algunas botellas requiere una inversión importante.
Prevalece en esos casos una actitud conservadora, y solemos apostar a lo seguro, para no fallar en la elección. Etiquetas conocidas, que sabemos que no defraudan. De paso, chapear con una etiqueta que todo el mundo conoce, que nos hace quedar como unos duques sin necesidad de explicar demasiado. Pero yo me pregunto: en qué fallamos?. En elegir un vino que no conocemos y correr el riesgo de que no nos guste?. En ese caso, no se compra más esa etiqueta y listo, a la próxima botella, que no tengo tiempo que perder. Al otro día no se acuerda nadie del fiasco. Pero, y si te gustó?. La alegría que te agarra no es tan fácil de describir, y eso también tiene su emoción. No terminás la botella que ya se lo estás contando a todos los conocidos. Dentro de las gratificaciones que el vino ofrece, está también la de sorprendernos ante lo desconocido, algo que perdemos invariablemente si siempre apostamos la ficha en el mismo casillero, que no es malo por ser conocido, sino que es conocido simplemente, y esta cosa del vino tiene gran parte de su atractivo en la variación. Además, el mostrarle a los demás la "joyita" que uno acaba de descubrir, y que generosamente se dispone a compartir, lo deja a uno en posición favorable y de sabio conocedor, de persona de aventura que se arriesga ante lo desconocido y no se amilana frente a la etiqueta desafiante que lo espera en la vinoteca. La cosa cambia cuando vamos adquiriendo conocimientos y sentimos que pisamos firme. A medida que sabemos más, entonces sí nos animamos a probar. Incluso ahí nos parece que los vinos que siempre tomamos, ahora ya no son iguales, cuando en realidad, el que cambió fue uno. Anímese a innovar y seguro que las sorpresas que lo esperan lo hará sentirse satisfecho con su decisión. Gustavo Sciascia para ViaGourmet
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